Sierra de los Filabres · Gérgal
El mayor observatorio de la Europa continental está en el término municipal de Gérgal. El mismo pueblo donde vas a dormir.
Casi nadie lo sabe: cuando lees «Observatorio de Calar Alto, Gérgal», no es una forma de hablar. El observatorio está en nuestro municipio, arriba en la sierra, y desde nuestras casas se sube por la misma carretera.
Una observación nocturna termina de madrugada, y a esas horas la cuestión ya no es lo que has visto: es cuánto te queda hasta la cama.
No es un mirador con un catalejo: es un centro de investigación en activo, con telescopios profesionales de hasta 3,5 metros de apertura.
Está donde está por un motivo. La Sierra de los Filabres reúne tres cosas difíciles de encontrar juntas: altitud, muy pocas noches nubladas al año y apenas contaminación lumínica. Por eso lo eligieron, y por eso el cielo que se ve desde aquí no se parece al de casi ningún sitio de Europa.
El observatorio se puede visitar, pero no se entra por libre. Las visitas y actividades las gestiona la empresa Azimuth, y hay que reservar con antelación.
Se organizan dos tipos de experiencia:
Las fechas, los horarios y los precios cambian según la temporada, así que conviene consultarlos en azimuthspain.com o escribiendo a [email protected].
Reserva la visita antes que el alojamiento.
Las plazas son limitadas y las noches buenas vuelan, sobre todo en verano y en puentes. Cuando tengas la fecha de la observación, cuadra la estancia con ella.
Depende de qué quieras ver, y esto marca muchísimo la experiencia:
Las noches de verano son las más cómodas de pasar arriba, pero el cielo de invierno es más limpio y las constelaciones más vistosas. Si puedes elegir, una noche despejada de octubre o de febrero es difícil de superar.
Puedes hacer la observación desde Almería capital o desde el Poniente, pero entonces te tocan más de una hora de carretera de montaña después de medianoche, con sueño y con frío.
Desde nuestras casas bajas y estás en la cama. Y hay algo que no aparece en ningún folleto: al salir del coche, en la puerta, todavía tienes ese cielo encima. Sin farolas alrededor, la Vía Láctea se ve a simple vista desde la terraza. Mucha gente se queda un rato fuera antes de entrar.
La Casilla y La Casa de la Abuela. Equipadas, con terraza y vistas al valle. Admiten mascotas.
Ver disponibilidadLos datos de visitas, horarios y precios del observatorio corresponden a información pública de terceros y pueden cambiar. Confirma siempre en la web oficial antes de desplazarte.